La mayoría de los viajes de incentivo fracasan de la misma manera. Alguien reserva un buen hotel, añade una cena, encaja una actividad de noventa minutos y espera que la suma produzca un recuerdo. Rara vez ocurre, porque nada de aquello era difícil, y la gente no se une por lo que resultó fácil.
Un raid en buggy es difícil de una forma concreta y controlada. Se pasa casi una jornada entera conduciendo una máquina biplaza sobre un terreno que cambia bajo uno, con un guía delante y un mecánico detrás, y al final se llega a un sitio al que no se podría haber llegado de otro modo. Esa llegada compartida es lo que de verdad funciona.
Qué es un raid y qué no es
No es un circuito. No hay pista cerrada detrás de un hotel, ni cronómetro, ni cola para el grupo siguiente. Los tres raids que organizamos son rutas de un punto a otro por el sur de Marruecos, y el más corto cubre los sesenta kilómetros de pista que separan la última carretera asfaltada del país de nuestro campamento, en las dunas del Erg Chegaga.
Tampoco es una carrera. Seis buggies es un máximo firme, el grupo circula junto, y el guía fija el ritmo por el conductor menos seguro y no por el más impaciente. Quien esperaba desaparecer solo tras una duna quedará decepcionado, y lo decimos antes de la reserva y no después.
Lo que sí es: una jornada completa de conducción con una larga comida servida sobre alfombras, tres superficies que aprender, y al final un campamento cerrado a cualquier grupo que no sea el suyo.
Las tres rutas, y cuál encaja con un grupo de empresa
De M’Hamid al Erg Chegaga. Sesenta kilómetros de pista, alrededor de media jornada de conducción, y luego tres noches en el campamento. Es la que deberían escoger la mayoría de los grupos de empresa. Da la experiencia completa sin pedir a nadie dos días más de vacaciones.
De Zagora a M’Hamid, y después el erg. Noventa y ocho kilómetros por el último tramo habitado del valle del Draa antes de los sesenta que llevan a las dunas. Una jornada entera. Buena para un grupo que ya ha hecho algo parecido y quiere más.
De Ouarzazate al Erg Chegaga. Dos jornadas de conducción con una noche en una kasbah del valle entre ambas. Es un compromiso serio y encaja con un grupo directivo pequeño con tiempo, no con una recompensa amplia de equipo.
Las tres terminan igual, con tres noches en el campamento en pensión completa, y las tres se presupuestan en lugar de tarifarse por catálogo.
Cómo se dirige realmente la jornada
Esta es la parte que decide si su grupo se lleva una buena historia o un parte de incidencias.
Un guía de cabeza, de M’Hamid, abre la ruta y marca la trazada. Un mecánico cierra la marcha, lo que significa que ningún participante es nunca el último vehículo del recorrido. Un 4x4 acompaña todo el camino con agua, repuestos, herramientas y botiquín, y también lleva el equipaje, de modo que nadie recorre sesenta kilómetros de pista con una maleta atada detrás.
Antes de que nadie se comprometa con la ruta hay un briefing y una vuelta de prácticas sobre arena abierta cerca del punto de salida. Esa vuelta no es un trámite. Es donde quien nunca ha conducido sobre arena descubre qué hace la máquina cuando el tren delantero se va, y donde detectamos discretamente quién debe ir cerca del guía.
No hay cobertura telefónica una vez dentro del erg. El equipo lleva comunicación por satélite con el campamento.
A quién le encaja dentro de una empresa
Por nuestra experiencia, funciona mejor con tres tipos de grupo.
Equipos comerciales a los que se premia. Quienes ganan estos viajes ya conocen buenos hoteles. No han cruzado un desierto al volante.
Comités de dirección pequeños. Ocho personas que pasan un día resolviendo juntas un problema físico no hablan en la cena como ocho personas que salen de una sala de reuniones. No exageramos este argumento, pero se cumple de forma constante.
Recibir a un número reducido de relaciones importantes. De seis a ocho invitados, un anfitrión, ninguna presentación. El viaje es el mensaje.
No le encaja a nadie que necesite estar localizable durante la jornada, y encaja mal en un grupo con una gran dispersión de confianza física, salvo que se acepte que algunos vayan de acompañantes, lo cual es del todo normal.
Los límites que conviene saber antes de proponerlo
Temporada. De octubre a abril. No organizamos raids entre mayo y septiembre, porque una jornada entera en un vehículo abierto bajo el calor sahariano del verano no es algo que estemos dispuestos a vender.
Tamaño del grupo. De dos a doce pilotos. Doce es el techo porque seis buggies es el techo. Un grupo mayor se resuelve en salidas consecutivas, o combinando el raid con una privatización completa del campamento, y le diremos con franqueza cuál de las dos funciona de verdad para sus fechas.
Carné. Basta un permiso de conducir ordinario. No se exige ninguna categoría especial.
Niños. Solo como acompañantes, edad mínima ocho años. El arnés y el arco de seguridad están dimensionados para adultos.
Meteorología. Dos o tres veces por temporada el viento se levanta y baja la visibilidad. Entonces el raid se acorta o se aplaza un día. Preferimos moverlo a hacerlo mal.
Lo que cuesta
Cada raid se presupuesta en lugar de tarifarse por catálogo, porque el número de pilotos, la ruta y la temporada cambian lo que hace falta para llevarlo a cabo como es debido. Lo que sí podemos decirle es la forma: el campamento acoge a un solo grupo cada vez, y la parte de campamento es una tarifa cerrada por el campamento entero, no un precio por persona que baja según se añade gente.
Envíenos las fechas, el número de pilotos y cuál de las tres rutas le atrae, y recibirá una propuesta escrita con todo detallado.
La versión honesta
Un raid en buggy no es una experiencia de bienestar y no tiene nada de reparador. Hay polvo, hay calor a media jornada incluso en temporada, y al final su grupo estará cansado. También estará en un sitio donde casi nadie de su entorno ha estado, habiendo llegado con sus propias manos.
Esa es toda la propuesta, y si suena mal para su grupo, probablemente lo sea. Si suena bien, díganos sus fechas y lo construiremos como debe ser.
Para saber más: las rutas y preguntas frecuentes de los raids en buggy.